Piensen en una aplicación web típica: múltiples usuarios consultando los mismos datos constantemente. Aquí están los principales desafíos que las aplicaciones enfrentan.
El acceso a disco es 1000 veces más lento que memoria. Cada consulta impacta el tiempo de respuesta.
Escalar bases de datos es costoso y requiere inversión significativa en infraestructura.
Las mismas consultas se ejecutan una y otra vez, desperdiciando recursos.
💡 La solución existe: Caché. Un componente de hardware o software que almacena datos temporalmente para que las solicitudes futuras sean más rápidas.